Felices Fiestas!

Como antesala a todo lo que no he escrito como reflexión de fin de año (una espantosa gripa navideña me tuvo offline por varios días), y por tercer año consecutivo (cómo pasa el tiempo!!!), es el momento de enviar un saludo a todas las personas que siguen este blog, así como a quienes en el pasado, y a lo largo de este año que termina, han estado cerca de mi vida, y han ayudado a hacer posibles infinidad de sueños personales y profesionales. Son demasiadas personas para nombrarlas a todas, y la lista aumentó mucho más en este año.. ;)

A cada uno de ustedes, quiero desearle unas Felices Fiestas y un Próspero Año 2010. Que los nuevos segundos que tenemos por delante sean una oportunidad de preguntarnos qué pasaría si estuviéramos equivocados, y desde allí reinventar las cosas que hacemos, para transformar de manera positiva nuestro entorno.

Como de costumbre, este es un pequeño mensaje "hecho en casa", que terminó siendo un corto video (nada de Slideshare este año!), el cual incluye algunas citas e ideas que han sido recurrentes para mi en este año:

Gracias a todos por hacer de 2009 un año todavía más memorable que el anterior! Brindo porque el 2010 esté lleno de sorpresas agradables para cada uno de ustedes!

Felices Fiestas!

(Como dato curioso, el año anterior decidí empezar a hablar de "Felices Fiestas" en general, para hacer el mensaje un poco más genérico. Aunque tardío, Feliz Navidad a quienes la celebran!)


Bancos e interfaces…

Tuve que ir hoy a hacer un pago al Banco de Brasil, algo que no hacía hace rato.

Me encontré con que están probando un nuevo sistema para acabar con las filas dentro del banco.  La solución es que, antes de entrar al banco, cada usuario debe indicar a una máquina cuál es la transacción que desea hacer, para que la máquina le entregue un turno impreso, con el cual es llamado más adelante.

Suena razonable.  Pero, um, hay un pequeño problema.  Para empezar seguí de largo (nunca vi la máquina) y luego de estar dentro del Banco me di cuenta de que el procedimiento había cambiado.  Muy bien, de vuelta a la máquina. 

Y allí me encuentro con una interfaz táctil, en donde la primera pregunta es: ¿es usted cliente del Banco o no?  Esta selección dispara un montón de opciones posibles para el tipo de caja en el que creo que debo ser atendido.  Por cierto, todo lo que yo quiero hacer es un depósito. 

Pero ahora debo decidir si quiero ser atendido en un caixa preferencial (um, no, usualmente es para adultos mayores o mujeres embarazadas) o un caixa convencional, o otras tantas opciones disponibles en pantalla.  Intenté con varias opciones, buscando algo que me llevara a la acción que deseo realizar (Pues, de hecho, eso es todo lo que sé, y todo lo que me interesa.  El tipo de caja/cajero que me atienda me tiene sin cuidado).

No encuentro nada, así que empiezo a buscar un botón que diga "Cancelar" o "Inicio", o alguna de esas palabras estándar a la que nos hemos acostumbrado.  Hm.  No, por ninguna parte.  Oh, pero hay un botón rojo en el teclado que está abajo.  Lo oprimo y vuelvo al inicio.  Um, cuál era la ruta que hbía seguido inicialmente?

Sin darme cuenta, se está formando una fila detrás de mi.  De un momento a otro aparece un empleado del Banco, a quien le digo que necesito hacer un depósito.  Rápidamente pasa por varias pantallas, y un segundo después tengo mi turno en la mano.

La expresión de hastío del empleado hace que me pregunte si no será parte del equipo de desarrollo, y me digo que tal vez no logra explicarse cómo un usuario puede ser tan poco intuitivo.

Curiosamente, mientras entro al Banco con mi turno veo a varias personas que están preguntándole cosas al empleado.  Hm.  Parece que yo no era el único, después de todo.  Una vez dentro, resulta que los cajeros están acompañados por otra persona, que parece estar allí para ayudarles con lo que parece un nuevo sistema.  Caramba, están en plena pueba de un nuevo sistema.

Es justo decir que, una vez en el Banco, el proceso es bastante ágil, a pesar de la cantidad de gente que había.  Sin embargo, mientras esperaba me quedé pensando en la máquina, y en el nuevo proceso que están tratando de poner en marcha.

Antes, uno simplemente entraba al Banco y se ubicaba en la única fila existente (aquí, felizmente, no hay multitud de filas como en algunos bancos colombianos) o, en caso dado, en la fila de atención preferencial para adultos mayores y discapacitados.  Cualquier otro aspecto de la transacción estaba en manos del cajero.

Ahora, uno tiene que tener una idea clara del tipo de caja que puede atender la transacción que uno quiere hacer.   El problema es que la interfaz no está organizada alrededor de preguntas, sino de la estructura de las sucursales del Banco.  ¿Efecto neto? Se requiere una persona adicional que maneje el sistema y le entregue los turnos a las personas.  Algo me dice que no era eso lo que tenían en mente los diseñadores del sistema, y vienen a mi mente palabras como "mayor eficiencia".

Sigo pensando que si la interfaz estuviera organizada según preguntas de las acciones que el usuario quiere hacer en el Banco, el asunto funcionaría mejor. Si yo hubiera encontrado la palabra "depósito" en algún lugar, sin duda habría seguido por allí.

Algo como esto:
- Buenos días/tardes.  Qué transacción desea realizar?
- Um, un depósito (está bien, no se requiere interpretar lenguaje natural..  puede ser con botones)..
- Es usted cliente del Banco?
- Eh, no..
- Desea recibir atención preferencial?  (la pregunta es válida para este contexto, pues en Brasil es bastante claro cuál es el público con acceso a las cajas preferenciales)
- Um, no, no cumplo con las condiciones..
- Aquí está su turno.

Y listo.  Tres preguntas, que podrían ampliarse según las decisiones de cada cliente.  Tal vez la única excusa para no hacer algo así sería no saber cuáles son las operaciones más frecuentes, pero algo me dice que eso es lo más conocido por un Banco, así como los tiempos que cada transacción ocupa habitualmente.  Taylorismo apoyado en tecnología.

El punto es que, a pesar de todo lo que se ha escrito acerca de interfaces, resulta curioso que un Banco del tamaño del Banco de Brasil genere un sistema que no esté organizado según las acciones típicas de sus usuarios.  ¿Sentido común?  Tal vez no.  Me temo que la respuesta será "es que este es el procedimiento".  Una inquietante respuesta que por momentos parece más y más frecuente...

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Máquinas de memes

Lo que Susan Blackmore parece sugerir en su charla TED, creo que a partir de las ideas de Richard Dawkins, es que en realidad los humanos somos máquinas de memes, y que lo hemos sido desde que la cultura se convierte en un factor importante de nuestro entorno.

Si somos máquinas de memes, el funcionamiento ideal para tal máquina es generar nuevos memes, o en caso contrario, consumir y reproducir todos los posibles.  Por supuesto, un meme no tiene una característica intrínseca de valor (es bueno o malo), sino que simplemente intenta copiarse, así como la molécula del ADN.

Ahora, algo que no tiene mucho que ver.  La oración (esto es, rezar) realizada con disciplina, tiene un efecto interesante, entre muchos otros:  Focaliza la atención.  Tal vez no es gratuito que durante mucho tiempo las penitencias consistieron en rezar altos volúmenes de oraciones.  Si el pecador reza con disciplina (suponiendo que lo haga), su atención se alejará del pecado para enfocarse en la oración.  Si así fuese, la penitencia no se trata sólo de arrepentirse, sino de "alejar" la mente de la idea del pecado.  Exacto.  De la idea del pecado.

La meditación, sea cual sea el mecanismo que use, busca en última instancia "acallar la mente".  Cualquier contacto, así sea corto, con cualquier técnica de meditación, permite ver rápidamente lo dispersa e inquieta que es nuestra mente.  Desde un punto de vista psicológico, es nuestro ego, nuestra conciencia, la que está generando todo el tiempo ideas.  Exacto.  Ideas.  Así que la meditación, usando otros caminos, busca que uno pueda enfocarse de tal manera que la "producción" de ideas se detenga por un momento.

La producción de ideas.

Así que, en últimas, puede que lo que diversas tradiciones espirituales hayan intentado sea liberarnos de nuestro rol como máquinas de memes.  Si yo estoy en capacidad de 'controlar' (a falta de una palabra más razonable) mi mente (esto es, mi conciencia), el silencio mental efectivamente interrumpe la producción o replicación de ideas.  Nos libera de la esclavitud de los memes.  Efectivamente, esto es lo que Blackwell parece sugerir, también.  Que somos esclavos de los memes, sin saberlo.

Cada artefacto que existe en nuestro entorno, sencillo o complejo, es producto de la evolución de uno o más memes.  Artefactos que sólo pueden ser producidos usando recursos naturales, y que en muchos casos son útiles para explotar de manera más efectiva esos recursos.

Mi inquietud, en el fondo, es cuáles son las consecuencias de los memes que ponemos en el mundo.  Con los medios que contamos actualmente, la explosión de memes es abrumadora.  Obviamente, no se trata de decidir cuáles memes son útiles y cuáles no.  Esta es una pregunta diferente.

De lo que se trata, al menos para mi, es de observar con atención cuáles son las ideas que estoy poniendo en el mundo.  Cuáles son las ideas que estoy replicando en el mundo.  Esa responsabilidad, me temo, lleva poco a poco a preguntarse qué tiene sentido reenviar por correo, o por Twitter, o reseñar en un blog.

En técnicas de meditación como Vipassana, es muy apreciado "El Noble Silencio".  Alguna vez escuché (no recuerdo dónde) que una menorah de siete brazos representa los sentidos a través de los cuales recibimos estímulos: dos oidos, dos ojos, dos fosas nasales. El séptimo brazo representa nuestra boca, por donde salen nuestras palabras, y la proporción no es casual.  Tenemos sólo un punto de salida y muchos de entrada, lo que (hasta donde recuerdo) es un recordatorio de la responsabilidad que tenemos por lo que sale de nuestra boca.

Obviamente, en estos días eso adquiere otra dimensión.  También somos responsables por lo que sale de nuestros dedos (por decirlo de alguna manera).  Pero lo cierto es que hay puntos específicos que permiten que un meme salga al mundo.   Después de todo, tal vez tiene sentido pensar en la conveniencia del "Noble Silencio", incluso en nuestra vida en línea.  Eso no significa desaparecer, sino ser mucho más selectivo con lo que producimos.

Si no, seguimos siendo esclavos de los memes.  Y al menos a mi, esa perspectiva no me parece tan atractiva.  :-)

(Yo se, publicar esto contradice completamente el ejercicio, pero es uno de esos memes que pueden tener sentido afuera.  La única manera de luchar contra los memes, si tal cosa tiene sentido, es mediante memes.  Irónico pero inevitable)

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El salmón de la duda

Por alguna razón, no estoy logrando dormirme temprano, así que estoy leyendo "El salmón de la duda", un libro póstumo de Douglas Adams.

Curiosamente, es mi primer encuentro con Adams. Por alguna razón que se me escapa, no había leído antes nada de él.

Algunas ideas que llaman mi atención, hasta ahora:

"Notamos las cosas que no funcionan. No notamos las cosas que lo hacen"

Cierto, y supongo que por ello uno puede terminar siendo más pesimista de lo que debería...

"No todas las opiniones son iguales. Algunas son mucho más robustas, sofisticadas y sustentadas en la lógica y en argumentos que otras."

Otra cosa que puede olvidarse en un mundo tan lleno de buzzwords y de medios que aumentan la propagación de ideas de manera exponencial. Como de costumbre, el asunto es cómo identificar tales ideas. Ahora, eso no significa que muchos de nosotros estemos realmente interesados en identificarlas. Es más sencillo seguir haciendo parte de la caja de resonancia...

Nota mental: Tengo que leer The selfish gene. Eventualmente.

Y tengo que pensar en cómo puedo hacer de manera automática un grafo que muestre las interacciones entre los participantes en un curso descentralizado, como ELRN09... Parece algo interesante...

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redescubriendo el mundo, una idea a la vez