#TRAL en EAFIT

ADVERTENCIA: Si es su primera vez por aquí, no olvide que al igual que cualquier persona, puedo estar equivocado. Consuma con precaución. :)

Cuando apareció en mi panorama la edición de #TRAL que inicia hoy, estábamos en medio de los grupos de estudio de #explorArTIC (con el apoyo del Plan Ceibal) y de ArTIC-Itagüí (un proyecto realizado desde la Universidad EAFIT con 400 docentes de primaria del municipio de Itagüí).

Lo que hicimos en ArTIC-Itagüí fue diferente en comparación con lo que yo había vivido hasta el momento con Ceibal.  Aunque el espíritu de la experiencia era el mismo que vivimos con los docentes de Uruguay, en este caso no sólo todos los docentes del municipio tenían que tomar el curso (con las implicaciones que esto tiene para la motivación), sino que la habilidad previa de uso de la tecnología era sorprendentemente heterogénea.

En respuesta a estas condiciones, en ArTIC-Itagüí logramos algo que apenas ocurrió de manera incipiente con ArTIC-Uruguay: contamos con un equipo de 21 personas (facilitadores ArTIC) que tenían como misión acompañar a los docentes presencialmente en sus instituciones semanalmente. Es importante destacar la estructura que esto genera:

  • Una red distribuida que, gracias a un esquema tecnológico y pedagógico de curso abierto en línea (cMOOC), hace posible superar barreras geográficas y aprovechar la diversidad para encontrar nuevas posibilidades de interacción.
  • Una red descentralizada con grupos locales (al interior de cada institución) que se fortalecen con el trabajo presencial, que se dispara a partir de las excusas promovidas por el curso.
  • Una red centralizada (más o menos) en donde desde un ‘centro’ se proponen actividades y experiencias que hacen posible el desarrollo de las otras redes.

Todas las redes conviven al tiempo, aprovechando las posibilidades propias del medio en el que ocurren. El poder de las redes centralizadas se usa para promover una transición hacia redes distribuidas.  Cool.

Aunque el equipo con el que contamos fue fantástico (y tuve la posibilidad de trabajar de cerca con personas a quienes ya conocía y admiro), el poco tiempo del que dispusimos nos impidió lograr algunas de las cosas que nos imaginábamos.  En especial, diría que nos dejó  un poco cortos respecto a la lógica que subyace a la propuesta de ArTIC:  lógicas de red y desarrollo del Ambiente Personal de Aprendizaje de cada individuo.

Así que TRAL se convierte en una excelente oportunidad de atar cabos y preparar el terreno para el trabajo que esperamos desarrollar durante los próximos años con el Plan Digital TESO (que da continuidad a lo que iniciamos el año anterior con el municipio de Itagüí). Una oportunidad de comunicar de manera más efectiva (ojalá) la transformación que queremos lograr en Itagüí.

Entonces, la estructura de TRAL no es casual. La presencia de grupos institucionales (descentralizados) que complementan la experiencia en línea (distribuida) construye sobre lo que hicimos con ArTIC, y apunta al desarrollo coordinado de todos los tipos de red mientras fortalece a los nodos individuales a través de la emergencia de nuevas conexiones y la aparición de nuevas señales (entre ellas las generadas desde una red centralizada) que hacen posibles nuevos aprendizajes.

Eso último suena bastante bien. Es justamente eso lo que vale la pena hacer, desde mi perspectiva. Cool.

Así que atar cabos en el marco del Plan Digital TESO es un área de trabajo desde EAFIT. Pero la perspectiva del grupo GIDITIC (el grupo de investigación al que pertenezco) y de Proyecto 50 (en donde se articulan muchos de los procesos de experimentación institucional) es más ambiciosa.

El grupo institucional que estará participando en TRAL desde EAFIT, al cual estaré acompañando como facilitador, incluye a:

  • Las personas que harán parte del desarrollo del Plan Digital TESO desde el área de Aprendizaje.
  • Estudiantes de maestría, que incluyen tanto docentes como ingenieros. Algunos de ellos son parte del equipo de Proyecto 50.  Para algunos de ellos TRAL será el preludio de un curso de mayor profundidad sobre cultura digital.  Para otros una actividad complementaria.
  • Otras personas de Proyecto 50, con quienes estamos en proyectos como el de la Red de Liderazgo Escolar de la Fundación Empresarios por la Educación.
  • Algunos estudiantes de maestría de la Universidad del Valle, de Bolivia, quienes están en un programa conjunto ofrecido por esta universidad, la Universidad EAFIT y la Universidad de Bergen (Noruega).
  • Algunos docentes  y asistentes académicos de la Universidad EAFIT.

Al mismo tiempo, todas estas personas tendrán acceso a la red ampliada que es posible gracias a las casi 600 personas que están inscritas en TRAL. El efecto neto de esto es que tendremos un marco común de discusión que, con suerte, permitirá permear muchas de las áreas de operación de una mirada enriquecida frente al aprendizaje y las redes humanas.  Que nos servirá de punto de partida para repensar procesos operativos, académicos  y de investigación.

Un aspecto interesante que aparece aquí es que la red de TRAL no es en realidad mi red personal. En realidad, con un segmento de mi red personal hicimos posible una plataforma que le permite a cada individuo enriquecer su propia red según sus necesidades.  Como lo ponía Daniel Jimenez, “no se trata de enseñar a mucha gente, sino de aprender con mucha gente”. En el mismo sentido, no se trata de compartir la red propia, sino generar las condiciones para que cada cual teja su propia red de manera efectiva.  Esa es una  labor esencial del facilitador.

Así como muchas otras que irán apareciendo por el camino y sobre las que espero poder escribir…

Por lo pronto, sólo puedo cerrar agradeciendo el enorme apoyo que la Universidad EAFIT le está dando a este experimento que es TRAL, en especial a Claudia Zea.  Lo que ha ocurrido en diversas instituciones es un buen ejemplo de cómo los intereses personales pueden articularse con las necesidades institucionales, permitiendo experiencias novedosas con las que no sólo llegamos a muchas personas, sino que nos permiten generar capacidad instalada regional en múltiples aspectos.

Siguiendo con mi propósito del año anterior de “menos charla y más trabajo”, algo que me gusta mucho de TRAL es que no estamos hablando acerca de prácticas educativas abiertas o simplemente comentando lo que está pasando con los MOOC en otros lugares. Estamos haciendo, creando y, cómo no, aprendiendo.  Eso marca la diferencia.

Y así inicia la aventura. :)