TED Talks: Cómo atreverse a ser optimista (Parte 2)

Hace unos días escribí sobre la primera parte de la conferencia TED de Al Gore, realizada en Febrero pasado. Como dije que al día siguiente publicaría el resto, debo aclarar que tenía todas las ideas esbozadas, pero me faltaba comentar un poco más, y b2evo empezó a comportarse de manera extraña, por lo que tuve que poner todo en pausa y actualizar mi versión (es decir, hacer backup, subir todo, instalar, rastrear y ajustar algunos detalles) antes de cualquier otra cosa. Por eso la tardanza.

Así que aquí está la continuación de este post, cuya primera parte pueden encontrar aquí

El video de la charla (por si no ha tenido la oportunidad de verlo):

Dice Gore (por cierto, las citas no son exhaustivas, sino que corresponden a lo que más llamó mi atención):

Hemos dado a los paises en desarrollo las formas de pensamiento y la tecnología para aumentar la crisis.

Necesitamos una visión unificada de cómo enfrentar el problema.

Necesitamos impuestos y pago por las emisiones generadas.

Interesante punto. Los paises en desarrollo hemos recibido (sin pedirlo) las formas de pensamiento (es decir, consumismo desmedido?) y la tecnología para aumentar la crisis. El video de la "evolución" y "desarrollo" de Bolivia es muy revelador. Y muy inquietante. Es difícil no pensar que en nombre del "bienestar individual" (entendido como más poder adquisitivo del que en realidad necesitamos), estamos transformando nuestro entorno de manera tan acelerada.

Recuerdo una torre de apartamentos que se vendió en la zona de Salitre (en Bogotá), en una sola mañana, sobre planos (es decir, sin que nada estuviera construido). No sería interesante si no estuvieran incluidos en la torre varios apartamentos por valor de mil doscientos millones de pesos. ¿En realidad alguien necesita un apartamento tan costoso? ¿Por qué segimos apilando cosas que no necesitamos?

Si bien Gore tiene razón en cuanto a la necesidad de una visión unificada, el gran problema es alinear las visiones de todo el planeta. Gore cuenta con estadísticas para Estados Unidos pero, ¿y el resto del mundo? ¿Para cuántos de nosotros es al menos de interés el tema (pues prioritario es para muy pocas)? ¿Cómo alinear las visiones de más de seis billones de humanos? O al menos, ¿las de sus líderes?

Es desolador el panorama cuando ante eventos como el de Myanmar (Birmania), una junta militar limita el acceso de ayuda para damnificados, por sus convicciones e intereses particulares... Y así tantos otros ejemplos a nuestro alrededor....

Y la idea de los impuestos por emisión es sensata, pero a mi juicio poco efectiva en la practica. ¿Acaso nuestras legislaciones no comtemplan multas para las empresas que contaminan? ¿Cuántas de ellas siguen haciéndolo de manera impune, gracias al soborno o a la "astucia" gestionada por el director de turno? Para una sociedad como la nuestra (y me incluyo, obviamente), un impuesto sería sólo un indicador más de evasión en el mediano plazo. Y mientras tanto, el planeta sigue en las mismas (o peor, para ser más precisos)...

Más del video:

Hay un gran valor en volver rutinario/cotidiano el heroismo.

Necesitamos una nueva generación de heroes.

Necesitamos entender que la historia nos da una elección. Tenemos una distracción cultural (o cultura de la distracción??), pero tenemos una crisis global que atender.

Necesitamos encontrar la manera de generar en quienes estamos vivos hoy una sensación de "misión generacional".

Completamente de acuerdo. Tal vez es una de mis propias neurosis, pero me parece inspirador todo esto. En ocasiones me digo que si mi vida pudiera tener una banda sonora, me gustaría que fuera la de una película épica. Me parece maravilloso vivir sintiendo que estamos haciendo posible un cambio épico. Que de alguna manera, somos héroes cada día que vivimos (y me digo que probablemente por eso me gusta ver Héroes).

Pero, cuando tantos de nosotros estamos atrapados en nuestros trabajos y en nuestra obsesión por acumular cosas, cómo desarrollamos esa sensación de "misión generacional"?

Llama mi atención también esa parte que al traducirse resulta ambigua. ¿Tenemos una distracción cultural, o una cultura de la distracción? Si es la primera, ¿cuál es la distracción que nos presenta nuestra cultura? La segunda opción me parece más clara, pues no en vano una de las industrias más exitosas a nivel global es el del entretenimiento. Pero como eso puede llevarnos a otras discusiones igualmente interesantes, mejor lo dejamos de ese tamaño.

Dice Gore hacia el final de su charla:

Tenemos la capacidad para resolver esta crisis. Tenemos la capacidad de hacerlo.

Soy optimista, porque creo que tenemos la capaciadd, en momentos de grandes retos, de poner a un lado las causas de distracción, y estar a la altura del reto que la historia nos está presentando.

A veces escucho a personas que responden a los inquietantes hechos de la crisis climática diciendo "qué terrible, qué gran carga tenemos". Quisiera que reenfoquemos eso.

Cuántas generaciones en toda la historia de la humanidad han tenido la oportunidad de enfrentarse a un reto que vale nuestros mejores esfuerzos? Un reto que puede exigir de nosotros más de lo que pensábamos que podíamos hacer?

Pienso que debemos aforntar este reto con un setnido de profunda alegría y gratitud, por ser la generación sobre la que, mil años más tarde, orquestas, poetas, cantantes recordarán diciendo "ellos fueron quienes encontraron en su interior la solución a la crisis y sentaron las bases para un futuro brillante y optimista".

Hagamos eso.

Sin palabras. Sencillamente emocionante.

Durante la corta sesión de preguntas, Gore menciona a un autor cuyo nombre no entiendo claramente, que se hace la siguiente pregunta:

Si el futuro de toda la civilización dependiera de mi, ¿qué haría yo? ¿cómo sería yo?

Así que quedan en el aire dos asuntos esenciales, que el mismo Gore propone: Por un lado, necesitamos un nivel más alto de conciencia. Por otro lado, debemos responder a la pregunta "Qué puedo hacer yo?"

Pero como debo madrugar mañana, cerraré este post por aquí, y mañana terminaré esta serie con algunas ideas un poco más constructivas.

Mientras tanto, se siguen acumulando los posts que están casi listos para publicar... Estoy asisitendo a ESOCITE 2008, en donde aparecen nuevas perspectivas para los mismos temas. Ni modo...

:roll:

Por cierto, después de pensarlo decidí crear una nueva categoría en este blog, llamada "Calentamiento global". Como espero proponer en el último post de esta serie, el papel del sistema educativo y de cada uno de nosotros como aprendices es crítico para resolverla.



TED Talks: Cómo atreverse a ser optimista (Parte 1)

Como quienes me siguen en Twitter probablemente saben (y lo digo sólo para dar contexto :yes: ) hace un mes escaso recibí un iPod Touch y un Asus Eee, con los cuales pretendo entender un poco mejor las implicaciones de tener a mano computadores portátiles de bajo peso y dispositivos móviles con conectividad Wi-Fi a Internet. Quiero descubrir cuáles son las implicaciones en cuanto a hábitos, posibilidades y potencial para un nuevo usuario de tales aparatos. De fondo, quiero descubrir cómo tales artefactos complementan mi ambiente personal de aprendizaje, y si valen la pena o no en realidad.

El asunto es que con la goma del iPod Touch (y la disponibilidad de una red inalámbrica con el doble de velocidad que tenía en Bogotá :D ) he vuelto a las conferenciass TED. En Bogotá me sentía un poco frustrado porque en mi conexión a Internet el video en línea terminaba siempre cortado, descargar una charla tomaba mucho tiempo (en el MEN era imposible tener acceso a video, sin importar si sus fines eran de aprendizaje) y además no tenía el tiempo disponible para ver en paz las conferencias.

Pero en fin, el punto es que hace unas semanas, TED publicó una presentación de Al Gore realizada en Monterey en Febrero de 2008 sobre el calentamiento global. Como posiblemente todos sabemos, Al Gore es la persona tras "Una verdad inconveniente", el documental sobre el cambio climático que le permitió ganar un premio Oscar y luego, obtener el Premio Nobel de la Paz.

Tuve la oportunidad de ver la presentación hace unos pocos días en el iPod, y debo decir que es, a mi juicio, una charla inspiradora. Curiosamente, es el tipo de cosas que se encuentran a menudo en TED (en personas como, por ejemplo, Jill Taylor o Burt Rutan) pero también me recuerdan discursos como el "Yes we can" de Barack Obama, que parecieran compartir la necesidad de conseguir encontrar un sentido histórico heroico para la generacion actual.

Ahora bien, cualquiera podrá decir que tales discursos están dirigidos a la sociedad estadounidense, argumento que es completamente válido, además de fácilmente visible en las presentaciones. No obstante, Gore habla de cosas que nos afectan a todos como especie. El problema del cambio climático no es sólo responsabilidad de Estados Unidos, sino de todos nosotros. Yo agregaría ademas que, para una sociedad como la colombiana, con los grandes problemas que tiene, es casi que indispensable lograr encontrar un sentido histórico de gran alcance que nos una como nación, que no dependa del escándalo o el político de turno (Gore usa como ejemplo la generación que fundó a los Estados Unidos, o la que le garantizó el derecho al voto a las mujeres. Yo agregaría, por ejemplo, a aquella que puso en marcha el movimiento de derechos civiles de mitad del siglo XX), y que nos permita avanzar en la solución de los retos que enfrentamos.

Con eso dicho, lo que sigue son algunas pequeñas transcripciones y comentarios sobre la charla de Gore. Por supuesto, antes los invito a todos a verla:


[Estoy teniendo problemas con las inclusión de video, así que por ahora, aquí está el enlace: http://www.ted.com/talks/view/id/243]

Dice Gore:

El optimismo es a veces definido como una creencia, una postura intelectual.

Gandhi solía decir que "You must become the change you wish to see in the world [Debes convertirte en el cambio que deseas ver en el mundo]".

El cambio no se crea por el acto de creer solamente, sino por el nuevo comportamiento que se desprende de él.

En lo personal, no puedo evitar pensar cuán pesimista soy a menudo. Pesimista frente a nuestra situación como sociedad, a la realidad de nuestro sistema educativo y por qué no, a la realidad del sistema global en el que vivimos. Me generan pesimismo las prioridades que tenemos como personas, tan alejadas a menudo del bienestar común, y la habitual lógica que tenemos de "aprovechar cualquier papayazo [oportunidad]", sin pensar en las consecuencias morales y éticas de nuestros actos.

Así que, sí, el optimismo bien puede ser una creencia, que a menudo flaquea a la luz de la realidad con la que convivimos a diario,

Llama mi atención que, para el caso específico de nuestro sistema educativo, aplica perfectamente la cita de Gandhi. Curiosamente, los discursos de transformación (la retórica de la sociedad de la información y el conocimiento al ataque) a menudo se quedan sólo en discursos. Todo el mundo cree en el cambio, pero no tantos están permitiendo que esa creencia cambie sus prácticas. No nos estamos convirtiendo en el cambio que queremos ver en el mundo (lo cual me hace pensar en la importancia de este ejercicio de apropiación de la tecnología y de transformarme en un aprendiz).

Cuando cambiamos nuestro comportamiento, a veces dejamos por fuera lo relativo a ciudadanía y democracia. Para resolver la crisis del clima necesitamos resolver la crisis de nuestra democracia.

Um, sí. De acuerdo. Usemos nuevas herramientas, montemos más cursos en Moodle y creemos más programas virtuales. Pero no pensemos en qué es lo que están aprendiendo nuestras nuevas generaciones, pues lo que necesitamos es mano de obre calificada. Alguien además de nosotros se ocupará de lo referente a la responsabilidad ciudadana y del sentido crítico necesario para abordarla.

Es interesante escuchar a personas como Al Gore, Obama o Lessig diciendo que hay una crisis en las formas de hacer política en Estados Unidos. En contraste, los editoriales de nuestros medios de comunicación llevan años y años diciendo que estamos en crisis, pero nada ocurre. Por pura repetición, nos acostumbramos a que es así, y que no hay nada que podamos hacer al respecto. Si hay un crisis, cuál es mi responsabilidad como persona (sea yo quien sea)?


Hay tres tipos de retos (basados en las categorías típicas de conflictos militares):

  • Batallas locales
  • Guerras regionales
  • Guerras mundiales (Conflictos estratégicos)

Cada uno de ellos con distintos enfoques, modelos organizacionales y recursos necesarios. Con el clima pasa lo mismo: El calentamiento global es un conflicto estratégico global.

De seguir la tendencia actual, es posible que la capa de hielo del polo norte desaparezca temporalmente durante el verano de los próximos cinco años, para volver durante el invierno como hielo delgado y vulnerable.

Necesitamos desarrollar un sentido de urgencia frente al problema del calentamiento global.

Tenemos que organizarnos de una manera específica para movernos hacia una economía de bajas emisiones de carbón.

Para movilizar los recursos, es necesario movilizar la voluntad política.

Hmm. Para cuántos colombianos será una realidad el problema del calentamiento global? Para cuántos será un problema de interés? No puedo evitar pensar en lo que ocurrió en Bogotá en el inquietantemente cálido inicio de 2007: La alcaldía de la ciudad 'creó'unas cuantas playas artificiales para que los ciudadanos pudieran salir a tomar el sol. |-| Luego se conoció que los niveles de radiación UV eran de alto riesgo, y que habían establecido nuevos récords para la ciudad. Ese es sólo un ejemplo de cuán en serio nos tomamos el asunto...

Como dice Gore, el gran lío es que no percibimos esto como un asunto urgente. A medida que nuestra esperanza de vida aumenta y las vidas en las ciudades son comparativamente más 'apacibles', no pensamos que nuestras vidas estén en riesgo. El cambio del clima no es aún una amenaza de superviviencia para la mayoría de nosotros. Parafraseando a Rutan en su charla, termina siendo más importante cual es el siguiente modelo de celular o de carro por salir, o el resultado de la Copa Libertadores, que el asunto del clima.

Tal vez si reconocemos que como sociedad podemos organizarnos para realizar grandes cambios (sin necesidad de violencia ni discursos ideológicos anacrónicos), podríamos no sólo estimular un voluntad política más favorable, sino transformaciones de fondo en nuestro sistema. Pero cómo lograrlo?

Para cerrar esta primera parte de esta serie sobre la charla de Gore, los dejo con el video ganador del premio EcoSpot 2007, llamado "The sky is falling":

Como reflexión final, el problema del calentamiento sigue siendo para nuestros medios simplemente un curioso relleno para las noticias, con poco más que las preocupadas caras de los presentadores.

Y si acciones como el concurso de cuento del MEN estuvieran relacionadas con el cambio climático, y tuvieran el apoyo de parte los medios que han tenido los dos concursos realizados?

En la segunda parte, además de comentar el resto de la presentación de Gore, trataré de explorar algunas ideas acerca de cómo nuestras instituciones y nosotros mismos podríamos ayudar en este sentido.

Así que los invito a acompañarme mañana, en la segunda parte de este tema.

(Disclaimer: Este es el primer post escrito y publicado desde mi Eee. Todavía me cuesta algo de trabajo acostumbrarme al pequeño teclado que tiene, y a la distribución de las teclas, pero ha sido interesante.)



E-Learning 2.0 (O cómo me estoy convirtiendo en un aprendiz 2.0)

<paréntesis> Este es mi primer post desde Rio de Janeiro. Y lo importante en sí no es el lugar desde donde escribo, sino que después de 30 días (!!), estoy escribiendo otra vez. Lo cual es fantástico. :-D La banda sonora de este post (la música de fondo mientras se escribe) es Ghosts I, de Nine Inch Nails.
</paréntesis>

Fui invitado por un semillero de investigación de la Universidad Distrital de Bogotá a dar una charla sobre e-Learning 2.0, en el marco del Congreso de Nuevas Tendencias en Gestión de Conocimiento que organizaron en el pasado mes de Abril.

La invitación misma fue muy interesante, pues fui contactado a través de Facebook por uno de los organizadores. Lo simpático es que todo el contacto se realizó a través de este medio, a pesar de encontrarnos en la misma ciudad. De hecho, sólo cruzamos palabra hasta el día de la presentación, unos minutos antes de que empezara.

Si bien el auditorio resultó ser pequeño, la invitación fue muy propicia pues me dio la excusa de organizar mis ideas frente a este tema, y por otro lado fue la primera presentación que realicé sin ningún tipo de gorra organizacional (pues la semana anterior había terminado mis labores en el Ministerio), lo cual la hace especialmente memorable para mi.

Adicionalmente, el tema fue un tanto retador, pues no sentía que supiera lo suficiente al respecto. Quiero decir, si bien escuché y he leído a Graham Attwell hablar sobre él, y he tenido la oportunidad de escuchar y conversar con Stephen Downes sobre los conceptos subyacentes a la idea de e-learning 2.0, y de ponerlos en práctica durante los talleres EduCamp de Diciembre, no podría sentirme un experto en ello, de ninguna manera. Así que después de pensarlo mucho, lo que decidí hacer fue usar la presentación como excusa para hablar acerca de los procesos que percibo en mi después de estos dos años y medio, en los que siento que me he ido convirtiendo en un Aprendiz 2.0 (pues si tenemos e-learning 2.0, y algunos hablan de Aprendizaje 2.0, es evidente que se requiere de unos cambios también en los aprendices).

Con esa decisión, siento que el asunto dejó de ser un discurso retórico acerca del impacto o potencial de la Sociedad de la Información y el Conocimiento (ugh), para convertirse en un relato acerca de lo que puede hacer en estos días una persona con un computador, internet y algo de interés en un tema específico.

Pero esa decisión me llevó también por un camino de exploración, reflexión y aprendizaje que me parece útil compartir. Así que este post es un "detrás de cámaras" de esa presentación (motivado y organizado según las ideas disponibles en una conversación entre Garr Reynolds y Mitch Joel disponible en Six Pixels of Separation). Los slides se encuentran disponibles en Slideshare (después de pelear MUCHO con Slideshare, por cierto):

Si desea saber más al respecto, lo invito a continuar leyendo.

¡Leer más! »

Cada nuevo comienzo…

"Every new beginning comes from some other beginning's end"
"Cada nuevo comienzo viene del final de otro comienzo"
Closing Time, Semisonic

Quienes me conocen, saben que durante mucho tiempo he sido seguidor de diversas series de televisión, en especial de ciencia ficción. Recientemente, saben de mi especial interés por Héroes. Algo que siempre me ha gustado del esquema de televisión estadounidense, organizado alrededor de temporadas, es que una buena serie es capaz de unir los distintos hilos de una temporada en el final de la misma, y al mismo tiempo que hace un cierre, deja preguntas y posibilidades abiertas (lo que ellos llaman cliffhanger) que justifican el inicio de la siguiente temporada.

Por supuesto, rápidamente uno entiende que toda muerte de final de temporada puede solucionarse al inicio de la siguiente, y que rara vez los cambios son tan fundamentales como para alterar de manera irremediable el curso de una serie.

Para el caso de Héroes, se introdujo un interesante elemento adicional: la noción de "volumen". Así, la primera temporada era el volumen 1, que además tenía un nombre significativo, diferente a "Temporada 1". Para mi, esa noción simboliza que la historia que se está contando tiene una unidad estructural más clara, más definida que en otras series. Representa también que, cuando un volumen termina, se está llegando a un punto de corte en la trama. Los protagonistas han cumplido un ciclo, y se aprestan a iniciar uno nuevo.

¿A qué viene todo esto? Siguiendo la idea de que cada uno de nosotros vive su propia película, he tratado de organizar mi vida hasta el momento alrededor de esta idea de temporadas y volúmenes, pues siento que estoy terminando una temporada (mejor, un volumen) de mi vida, y que me preparo para iniciar otro. Si bien uno podría organizar volúmenes según diversos criterios, los que primero vinieron a mi mente fueron los siguientes:

  • Volumen 1: Orígenes (1977-1993). En este volumen se desarrollaron y consolidaron los hilos más importantes de la trama, así como las características del personaje principal (es decir, yo). Este volumen termina con la graduación del colegio.
  • Volumen 2: Uniandes (1994-1999). Este volumen abarca el tiempo de mis estudios de pregrado y el inicio de mis estudios de maestría. Algunos hilos de la trama y de caracterización del personaje principal se hicieron más fuertes, prometiendo crisis interesantes en el futuro. El final de este volumen ocurre con mi renuncia al trabajo de asistente que tenía en la oficina de investigación de Uniandes, ocasionado por la posibilidad (algo etérea) de un trabajo con Alvaro Galvis, en el laboratorio Lidie.
  • Volumen 3: Lidie (1999-2005). El inicio de este volumen me encuentra en la oficina de Alvaro Galvis, en una reunión con Luz Adriana Osorio, quien sería mi coordinadora al momento de iniciar actividades en el Laboratorio Lidie. Uno de los cambios más importantes de este volumen la aparición de Marie, con la que el personaje principal empieza a dar un vuelco fundamental a su vida. A lo largo de estos años, el protagonista estuvo una temporada como profesor universitario, y pasó por todos los cargos posibles en el Laboratorio Lidie. El final de este volumen lo marca, no la salida de Lidie, sino mi renuncia como profesor, decisión que tendría implicaciones cruciales en la trama.
  • Volumen 4: MEN (2005-2008). Esta temporada inicia con una llamada telefónica en la cual una amiga me pide que me comunique con Claudia Zea, en el Ministerio de Educación Nacional. Desde allí, la trama se desarrolla durante dos años y medio, a lo largo de los cuales comprendí un poco más cómo funciona nuestro sistema educativo y me asombré frente al nivel de avance real de nuestra especie, en muchísimos aspectos. En este volumen, también puedo decir que empecé a transformarme de un estudiante profesional (entrenado según los mecanismos de nuestro sistema formal) a un aprendiz principiante (más autónomo, con más sentido crítico y mucho más "desestructurado"). (Estas expresiones corresponden a un interesante post de Arthus Erea).
    El final de este volumen, que aún no ha ocurrido, tendrá lugar en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, mientras me despido de mi familia y abordo un avión para emprender, tal vez, la mayor aventura de la trama hasta el momento.

He estado considerando cuál debería ser el título del nuevo volumen, el cual empezará con mi descenso de un avión en la ciudad de Rio de Janeiro, y cuya trama está todavía por escribirse. Inicialmente, pensé en un nombre que diera continuidad a los volúmenes anteriores (los cuales, como es evidente, están casi todos titulados a partir de experiencias educativas o laborales), así que mi primera opción, hasta hace unas horas era:

Volumen 5: Brasil

Pero luego vi, finalmente, esta comentada presentación de Jill Bolte Taylor en TED2008:

Y si bien estoy de acuerdo con algunos de los comentaristas respecto a que habría sido interesante profundizar más en el aspecto científico de lo que ocurrió, sí llamó mi atención la diferencia que Jill hace entre los dos hemisferios de cerebro. Y me doy cuenta de que hasta el momento, los volúmenes anteriores han estado dedicados esencialmente al desarrollo del hemisferio izquierdo, por lo cual siento que es hora de prestar atención a mi hemisferio derecho. Así, he decidido, de manera un tanto ambiciosa, que el título de este nuevo volumen de mi vida sea el siguiente:

Volumen 5: Conciencia

Será un reto enorme hacer honor a tal título, pero bien vale la pena hacerlo.

Así que, con un enorme agradecimiento al mundo y a todas las personas que me acompañaron a lo largo del volumen 4 (y de los volúmenes anteriores) de manera directa o indirecta, se acerca el momento de cerrar un ciclo y de preguntarme, con anticipación y asombro, qué me depara este nuevo comienzo. Lo estimulante es que pienso que hoy soy, en muchos sentidos, una persona más madura y mejor que aquella que empezó el volumen 4. Lo cual abre maravillosas perspectivas.

Excelsior!


redescubriendo el mundo, una idea a la vez