All posts by Diego Leal

Cada nuevo comienzo…

"Every new beginning comes from some other beginning's end"
"Cada nuevo comienzo viene del final de otro comienzo"
Closing Time, Semisonic

Quienes me conocen, saben que durante mucho tiempo he sido seguidor de diversas series de televisión, en especial de ciencia ficción. Recientemente, saben de mi especial interés por Héroes. Algo que siempre me ha gustado del esquema de televisión estadounidense, organizado alrededor de temporadas, es que una buena serie es capaz de unir los distintos hilos de una temporada en el final de la misma, y al mismo tiempo que hace un cierre, deja preguntas y posibilidades abiertas (lo que ellos llaman cliffhanger) que justifican el inicio de la siguiente temporada.

Por supuesto, rápidamente uno entiende que toda muerte de final de temporada puede solucionarse al inicio de la siguiente, y que rara vez los cambios son tan fundamentales como para alterar de manera irremediable el curso de una serie.

Para el caso de Héroes, se introdujo un interesante elemento adicional: la noción de "volumen". Así, la primera temporada era el volumen 1, que además tenía un nombre significativo, diferente a "Temporada 1". Para mi, esa noción simboliza que la historia que se está contando tiene una unidad estructural más clara, más definida que en otras series. Representa también que, cuando un volumen termina, se está llegando a un punto de corte en la trama. Los protagonistas han cumplido un ciclo, y se aprestan a iniciar uno nuevo.

¿A qué viene todo esto? Siguiendo la idea de que cada uno de nosotros vive su propia película, he tratado de organizar mi vida hasta el momento alrededor de esta idea de temporadas y volúmenes, pues siento que estoy terminando una temporada (mejor, un volumen) de mi vida, y que me preparo para iniciar otro. Si bien uno podría organizar volúmenes según diversos criterios, los que primero vinieron a mi mente fueron los siguientes:

  • Volumen 1: Orígenes (1977-1993). En este volumen se desarrollaron y consolidaron los hilos más importantes de la trama, así como las características del personaje principal (es decir, yo). Este volumen termina con la graduación del colegio.
  • Volumen 2: Uniandes (1994-1999). Este volumen abarca el tiempo de mis estudios de pregrado y el inicio de mis estudios de maestría. Algunos hilos de la trama y de caracterización del personaje principal se hicieron más fuertes, prometiendo crisis interesantes en el futuro. El final de este volumen ocurre con mi renuncia al trabajo de asistente que tenía en la oficina de investigación de Uniandes, ocasionado por la posibilidad (algo etérea) de un trabajo con Alvaro Galvis, en el laboratorio Lidie.
  • Volumen 3: Lidie (1999-2005). El inicio de este volumen me encuentra en la oficina de Alvaro Galvis, en una reunión con Luz Adriana Osorio, quien sería mi coordinadora al momento de iniciar actividades en el Laboratorio Lidie. Uno de los cambios más importantes de este volumen la aparición de Marie, con la que el personaje principal empieza a dar un vuelco fundamental a su vida. A lo largo de estos años, el protagonista estuvo una temporada como profesor universitario, y pasó por todos los cargos posibles en el Laboratorio Lidie. El final de este volumen lo marca, no la salida de Lidie, sino mi renuncia como profesor, decisión que tendría implicaciones cruciales en la trama.
  • Volumen 4: MEN (2005-2008). Esta temporada inicia con una llamada telefónica en la cual una amiga me pide que me comunique con Claudia Zea, en el Ministerio de Educación Nacional. Desde allí, la trama se desarrolla durante dos años y medio, a lo largo de los cuales comprendí un poco más cómo funciona nuestro sistema educativo y me asombré frente al nivel de avance real de nuestra especie, en muchísimos aspectos. En este volumen, también puedo decir que empecé a transformarme de un estudiante profesional (entrenado según los mecanismos de nuestro sistema formal) a un aprendiz principiante (más autónomo, con más sentido crítico y mucho más "desestructurado"). (Estas expresiones corresponden a un interesante post de Arthus Erea).
    El final de este volumen, que aún no ha ocurrido, tendrá lugar en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, mientras me despido de mi familia y abordo un avión para emprender, tal vez, la mayor aventura de la trama hasta el momento.

He estado considerando cuál debería ser el título del nuevo volumen, el cual empezará con mi descenso de un avión en la ciudad de Rio de Janeiro, y cuya trama está todavía por escribirse. Inicialmente, pensé en un nombre que diera continuidad a los volúmenes anteriores (los cuales, como es evidente, están casi todos titulados a partir de experiencias educativas o laborales), así que mi primera opción, hasta hace unas horas era:

Volumen 5: Brasil

Pero luego vi, finalmente, esta comentada presentación de Jill Bolte Taylor en TED2008:

Y si bien estoy de acuerdo con algunos de los comentaristas respecto a que habría sido interesante profundizar más en el aspecto científico de lo que ocurrió, sí llamó mi atención la diferencia que Jill hace entre los dos hemisferios de cerebro. Y me doy cuenta de que hasta el momento, los volúmenes anteriores han estado dedicados esencialmente al desarrollo del hemisferio izquierdo, por lo cual siento que es hora de prestar atención a mi hemisferio derecho. Así, he decidido, de manera un tanto ambiciosa, que el título de este nuevo volumen de mi vida sea el siguiente:

Volumen 5: Conciencia

Será un reto enorme hacer honor a tal título, pero bien vale la pena hacerlo.

Así que, con un enorme agradecimiento al mundo y a todas las personas que me acompañaron a lo largo del volumen 4 (y de los volúmenes anteriores) de manera directa o indirecta, se acerca el momento de cerrar un ciclo y de preguntarme, con anticipación y asombro, qué me depara este nuevo comienzo. Lo estimulante es que pienso que hoy soy, en muchos sentidos, una persona más madura y mejor que aquella que empezó el volumen 4. Lo cual abre maravillosas perspectivas.

Excelsior!


Un amigo que se va…

Hoy murió una buena persona. Andrés Bernal, Mr. Andy.

Tuve la oportunidad de estudiar con Andrés en la Universidad. Fue tal vez una de las primeras personas a las que escuché hablar de CGI, o que tenían la capacidad de escribir en HTML. Exóticas y admiradas habilidades para esa época. Pero más allá de eso, siempre fue para mi un tanto enigmático. Y generoso. Recuerdo cuántas veces, gracias a Andrés, pudimos acceder a boletas de cine que eran bastante codiciadas (por allá en la época de un experimento de Uniandes que se llamó Cinet, en asocio con Cine Colombia).

Solía reaccionar de manera inesperada y muy divertida frente a situaciones cotidianas. Sin duda, fue alguien que ayudó de manera significativa a que recuerde mi época de universidad como una de las más divertidas (en términos de cantidad de carcajadas) de mi vida. Y siempre le estaré agradecido por ello. Por Andrés conocí también música que no estaba preparado para escuchar en aquella época. Korn, por ejemplo. Recuerdo alguna vez que tenía en su discman un CD de Korn (Issues, tal vez?) que no empezaba en el primer corte, sino que tenía al inicio varios minutos de silencio. Al ponerme los audífonos y no escuchar nada, le dije que Andrés que no había sonido. Recuerdo que él estaba muy preocupado porque pensó que su discman o el CD estaban dañados. Sólo después de un rato recordó lo que pasaba con ese álbum en particular. Muchas risas luego.

Más tarde, Andrés tuvo que sufrir una larga y difícil enfermedad, que al final terminó con su vida. Lo cual lamento profundamente. Como decía un amigo de su familia hoy en el funeral, los jóvenes no deberían morir. Los padres no deberían enterrar a sus hijos. No obstante, la lección de vida que representa esa larga enfermedad hace simplemente ejemplar los últimos años de la vida de Mr. Andy.

Siempre estaré agradecido por la maravillosa lección que me enseñó sin pretenderlo, la última vez que pude hablar con él. De Andrés y de su mamá, aprendí que lo imposible puede ocurrir (aquello que podríamos llamar milagros), y que la entereza y la fe en realidad pueden cambiar nuestras vidas. Aprendí (o recordé?) que todo es posible. Todo, en el sentido más amplio de palabra. Incluso aquello que no somos capaces de imaginar. O de creer.

Así que, desde este aislado rincón de la Web, a la cual me acerqué en parte gracias a Mr. Andy, le rindo un homenaje, ahora que no está más entre nosotros.

Long live Mr. Andy!


Ciencia, verdad y aprendizaje apoyado con TIC

Crosspost de un mensaje publicado en elearningcolombia@googlegroups. Una interesante discusión acerca de la validez de la información disponible en la red, que ha evolucionado hasta un cuestionamiento acerca de "la verdad", el cual no recuerdo hacer visto antes allí. Si usted no hace parte de elearningcolombia, lo invito a que se inscriba. Es una lista abierta.

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Hola Norma, Mario y Carlos

Dice Mario: "mi estimado Diego (ya que no le gusta que le digan doctor Leal)"

Jajajajaja! Creo que vale la pena explicar que me encuentro en una cruzada personal contra la "doctoritis" que tenemos tan incorporada en nuestra sociedad (en especial en el sector público). No tengo inconveniente en llamar doctor a un médico o al poseedor de un título de doctorado, pero hacerlo porque sí me parece una costumbre poco lógica. Con eso dicho...

Mario habla del "grado de acierto de la información disponible en
Internet". Coincido con Carlos en que es importante precisar a qué nos referimos con esto. Al menos para mí, este tema tiene que ver en principio con la validez científica de la información disponible.

¿Por qué validez científica? Debido a que soy un convencido de la utilidad del método científico como mecanismo para entender el mundo. En esa medida, si la información a la que accedo es científicamente válida (corresponde a hechos, no a opiniones), me da un punto de referencia sólido para ampliar mi comprensión del mundo.

Pero hablar sólo de validez científica es reduccionista, pues la mayor parte de los diálogos que tenemos a diario en temas de educación o aprendizaje no son necesariamente científicos, sino que están anclados en lo empírico, en la experiencia personal de cada docente o aprendiz. Pienso en este momento que a eso se debe precisamente la (feliz) dificultad de estandarizar los temas educativos: que dependen de cada persona y de su contexto, no de variables que pueden ser completamente aisladas de su entorno. Cada vez me convenzo más de la dificultad de entender los procesos de aprendizaje desde una perspectiva completamente científica.

Ahora, como todo científico sabe, en el fondo de la estructura misma de la ciencia se encuentra la duda permanente. Las respuestas serán válidas hasta que aparezcan otras mejores. Por eso en la mayor parte de las ramas de la ciencia se habla de Teorías, no de verdades absolutas (una excepción importante aquí podría ser la matemática, en donde se cuenta con axiomas, pero esa es otra discusión). De hecho, incluso algunas de las que consideramos leyes (como las Leyes de Newton) sólo son válidas en condiciones específicas.

Frente a la discusión que plantea Carlos sobre la verdad, difiero de Norma en cuanto a la utilidad de la misma [Norma decía que consideraba que era un discusión que no tenía mayor pertinencia en ese momento], pues siento que son de esas escasas oportunidades en las que nos estamos enfrentando a nuestros imaginarios más profundos acerca del mundo. Por lo cual no puedo dejar de pasar la oportunidad de hacer algunos comentarios.

Tal como dice Carlos, el proceso de la ciencia es en realidad una construcción colectiva, que depende de la validación de los hallazgos de algunos miembros de la comunidad por el resto de ella.

No obstante, uno podría matizar el proceso de las revistas especializadas a partir de varios elementos: (1) No todas las revistas especializadas son creadas iguales, y en ocasiones su aparición no está asociada a la presencia de una comunidad científica madura, sino a la exigencia de entes externos por disponer de este tipo de mecanismos de publicación, detrás de la lógica de "publicar o perecer". (2) Por lo anterior, no siempre los comités editoriales son del nivel más deseable, lo cual puede afectar en gran medida al sistema en su globalidad. (Ahora bien, habría que precisar si al hablar de estas publicaciones nos estamos refiriendo a cualquiera o sólo a algunas en particular -Caso Nature o Science-. Yo me refiero al contexto general).

Para mi caso particular (y aclarando que no me siento experto en nada), tuve hace un par de años la oportunidad de evaluar algunos artículos para el Congreso Colombiano de Informática Educativa. Recuerdo que uno de ellos lo rechacé pues, a mi juicio, no decía realmente nada que justificara su presencia como una ponencia en un congreso, para lo cual sustenté mi posición con diversos argumentos. Sin embargo, en el programa del evento me encontré la ponencia incluida, y decidí ir a verla, pues si había sido aceptada, probablemente el error de juicio había sido mio. Al terminar la presentación y comentarla con otros asistentes, la impresión que percibí fue que en realidad esa ponencia no debió ser aceptada. ¿Podríamos decir entonces que el proceso funciona?

Un argumento que he escuchado tanto de Stephen Downes como de Nancy White, se relaciona con la validez de la evaluación por parte de dos expertos, en contraposición a la evaluación por cientos de ellos. Es claro que esta relación es válida si los cientos de evaluadores son a su vez expertos en el tema (y si se cuenta con mecanismos de karma como los de slashdot, mucho mejor). Al final, el punto es que confiar en el criterio de dos o tres pares puede no ser suficiente para decidir si un artículo que no es publicado en una revista arbitrada en realidad carece de validez científica. En contraste, ni hablemos de lo que aparece publicado en algunos de nuestros libros de texto, en donde la información puede tener unos matices claramente tendenciosos (el caso de algunos libros de historia, por ejemplo).

Por otro lado, me encantaría saber si alguien cuenta con cifras que indiquen cuántos de los artículos publicados en revistas científicas son realmente validados por la comunidad. Mi sensación es que en muchos casos, cada investigador puede estar demasiado ocupado en "sobrevivir", como para dedicarse a validar los resultados de otros. Pero, obviamente, puedo estar equivocado, pues no cuento con suficiente respaldo empírico o experimental que me permita convertir esa sensación en una hipótesis, mucho menos en una teoría. El asunto es que esa carencia de validación afecta también al sistema en su globalidad.

Ahora, si bien el proceso que Carlos llama "natural" es más bien el "deseable", la misma construcción social de la ciencia nos lleva a escenarios que nos muestran la incertidumbre acerca de las comprensiones que tenemos del mundo. Como dije, en el fondo de la investigación científica se encuentra la duda y la necesidad permanente de actualizar las teorías vigentes para que reflejen las nuevas conclusiones y evidencias halladas.

Carlos habla acerca de los miles de personas que creían que la tierra era plana. Yo podría referirme a los tal vez millones de personas (incluido yo) que pensamos durante la mayor parte de nuestra vida que el último planeta del sistema solar era Plutón. O que repetimos (incluido yo) que el Universo empezó en una gran explosión llamada el Big Bang, lo cual también se encuentra en entredicho por parte de la física contemporánea. O que pensamos (otra vez incluido yo) que los dinosaurios eran grandes lagartos, cuando en realidad parecen estar más cerca de las aves. O, por último, que crecimos pensando que llegaba un momento en el que el cerebro dejaba de desarrollarse y la capacidad de aprendizaje se veía truncada. Afortunadamente, ahora sabemos que esto no es cierto, y que depende de fenómenos como la neuroplasticidad.

Recuerdo una pregunta a mansalva que alguna vez nos hizo un profesor en la universidad, mientras estábamos en clase. Nos pidió que demostráramos en ese momento (allí sentados)que la tierra era redonda. Esa pregunta nos obligó a aceptar que, en realidad, le "creemos" a la ciencia cuando nos dice que la tierra es redonda y que gira alrededor del Sol. En nuestra experiencia cotidiana, es probable que no tengamos una manera rápida de comprobar este tipo de cosas. Y así con tantas otras que aceptamos como "verdades" (cayendo en ocasiones en posiciones completamente dogmáticas).

Arriesgándome en un campo que claramente no es el mio (pero del cual quisiera saber mucho más), diría que en realidad puede ser difícil hablar de que "la verdad es una sola", como sugiere Carlos. Y no es una idea mía, sino que se concreta en discusiones filosóficas que involucran al subjetivismo o al relativismo, en contraposición al objetivismo (pido excusas si estoy haciendo mal uso de estos términos, por cierto).

Todo esto me lleva a una serie de cuestionamiento que, creo, están en el fondo de esta discusión. En su orden:

  • ¿La educación con apoyo de TIC (el tema global que nos convoca en esta lista de correo) es un área de estudio o disciplina en sí misma?
  • De ser así, ¿Es una disciplina científica, o humanística?
  • De ser así, ¿Cuáles son los procesos de construcción de conocimiento más válidos para esta ? ¿Los relacionados con el método científico ortodoxo (diseños experimentales), o algunos más ligados a las ciencias sociales (como investigación cualitativa)? ¿Cuándo hablamos de aprendizaje, cuáles técnicas de validación de hipótesis son pertinentes?
  • ¿Será que los "espacios de conversación, participación y colaboración" a los que se refiere Norma, son válidos para construir conocimiento en esta área?
  • Si hay una verdad, ¿Cuál sería la verdad relacionada con este disciplina? ¿Podemos discernirla?

Sigo pensando que esta es una discusión de gran importancia, pues a menos que ataquemos estas cuestiones, seguiremos enfocando el tema de una manera bastante instrumental, lo cual siempre limitará nuestras posibilidades de trascender el consumo de información para avanzar hacia la creación original de la misma.

Al menos en esta área, que puede no ser equiparable a las ciencias exactas.

Frente a la duda final que expresaba Norma ("cómo "enseñar" a reconocer sitios mejores o peores, en el sentido de lo que venimos hablando, para aquellas personas que no están permanentemente en este medio"), a lo que se refiere es al desarrollo del sentido crítico. A mi juicio, este es el reto más trascendental en cualquier área del conocimiento. Sugerir sitios mejores o peores es el equivalente de dar el pescado; desarrollar el sentido crítico, equivaldría a enseñar a pescar.

Estoy seguro que muchos de los participantes podrían contribuir con estrategias para el desarrollo del sentido crítico. Yo no me atrevo a hablar de ello (y sólo podría hablar de mi caso personal), pues todavía es un "trabajo en progreso". :-D

Gracias por la paciencia ante este largo mensaje. No pude evitarlo. ;-D

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Tools for synchronous meetings…

This is a message I sent in last October to some colleagues, with whom I was trying to find out a suitable solution (that is, feasible in our Colombian context), for some synchronous meetings we were having.

A few days ago, I had the chance to talk with Alvaro Quiroga about Ustream and, after reading an e-mail from him today, I decided that it makes sense to go public about this message. Anyway, my knowledge about theses tools has improved in these months, but I still think that the analysis makes sense.

So, here it goes:

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General Thoughts

  • Bandwidth will always be a problem for a group of participants [in Colombia]. We have to live with that.
  • Because of bandwidth, there is no tool able to accomplish everything we need. If we have low bandwidth, there will be either loss of information (worst case scenario) or low quality (best case scenario).
  • From my own experience: Even if all the previous testing goes well, there are about 90% of chance that things will go astray when we go live. [Oh, gee... :D]
  • Screen recording (if done) must be done by someone with VERY good bandwidth (I would say someone in the US [This made sense because of the people involved in the activity, back then]).
  • For the translated chat [we were doing real time translation for non-spanish speakers], it would make sense to use the Moodle chat [we were using Moodle for asynchronous discussions]. That way, we could get the people to get into Moodle and the chat would be recorded automatically.
  • Must check if people connecting from MoE [that is, Ministry of Education]have access to technology. A lot of firewall restrictions.. [this was our situation, but it probably happens everywhere]
  • A decision must be made about how complex do we want the tool. Best case scenario is Elluminate [Or Wimba, or Adobe Connect, as I know now], with everything in one place. If we don't get that, what is acceptable? Only Audio (skypecast, phone bridge)? Audio/Video? Text chat??? I would go with best case scenario (all-in-one tool), and my second option would be audioconferencing. [Now, it's clear that this kind of decision must be made for ANY tech steward, right?]

[So I proposed a few plans, with the knowledge I had back then]

Plan A: Elluminate. [This probably applies to Wimba and Adobe Connect as well]
Pro:

  • Best option in terms of set-up and scalability.
  • Recording is easy
  • Integrated chat/presentation
  • Moderation (Makes it easy to mute participants' microphones).
  • Similar to WizIQ, so maybe the learning curve won't be that horrible.

Con:

  • Requires Java [We don't have Java installed everywhere. In fact, all around the country we have machines that won't run Java, because of their memory or processor. This applies also to Wimba, I'm not sure about Adobe Connect]
  • Low Bandwidth behavior: Transmission stops, until buffer is filled again. [I'm still not sure about this. Later tests showed a very good behavior when faced with network congestions. The voice, for example, is played faster until the client gets synchronized with the server.]

Plan B: Skype (The U3S choice: Ustream, Skypecast, Skypechat, Slideshare... LOL)
Pro:

  • Tried before with at least 15 people (at MoE).
  • Does a better job adapting to different bandwidhts
  • Moderation [Obviously, you can do that with Elluminate]

Con:

  • No chat (could use skypechat, it's not that difficult)
  • No presentation (could use slideshare, and voice-synch like Nancy did)
  • No video (could use Ustream, and get the recording online at once)
  • Low bandwidth behavior: Transmission degrades, information is lost.
  • Recording is not easy, unless you arrange all the screens in the desktop and use Camtasia.

Action:

  • Should we try this set-up? Skypecast/Skypechat/Slideshare?
  • Mental note: We could invite participants to help with these tests. Let them see that technology is not to be underestimated when planning CoPs, and it takes a lot of time... [This is not a good strategy by default. Most people are not really interested in fighting with technology. They just want to use it quickly, and they want it to be reliable]

Plan C: Moodle Plugin (Asterisk is a company that have free voIP products. Some of them are Moodle-integrated).
Pro:

  • Everything in one place!! [Remember, we were using Moodle. Then again, both Wimba and Elluminate have now Moodle integration]
  • Can use the Moodle chat right away...
  • People could leave voice-messages to each other from inside Moodle. [This works only with Asterisk. I'm not sure if Wimba offers this (Voice Tools, maybe?)]

Con:

  • Need a lot of testing (haven't tried it before), so there could be ANY problem.
  • If part of the intention is to expose people to technology, this would leave them tied to Moodle. Is that ok? [Better, would that make sense??]

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That was it. After October, I remember I saw somewhere (courosa, maybe?) the same U3S setup described, so I guess it wasn't such a crazy idea after all.

Now I'm thinking about what other things I should try and make public, even after some time. The first in my list, clearly, are my reflections on EduCamp Colombia...