Seminario "Calidad en e-Learning": Preview

Al igual que el año anterior, este año tenemos como misión organizar un seminario relacionado con los temas más relevantes del Proyecto de Uso de Nuevas Tecnologías en Educación Superior. Para esta ocasión, el tema será la calidad en los procesos de e-Learning a nivel institucional, y el seminario lo realizaremos en Bogotá, los días 15 y 16 del año en curso...

Así las cosas, quise organizar un evento en el cual se pudiera mezclar el estado del arte a nivel mundial en el tema, y explorar algunas tendencias que pueden transformar en el mediano plazo aquello que entendemos como "calidad en el e-Learning" (y, quien sabe, incluso calidad a nivel de toda la educación superior).

Basta con decir por ahora que el primer día tendremos presentaciones relacionadas con el estado del arte del tema, y el segundo día hablaremos de tendencias. Por lo pronto, estoy muy contento de decir que ya logré confirmar a los conferencistas del primer día. Si todo sale bien, tendremos presentaciones de Christian Stracke, el líder del comité de trabajo de ISO/IEC para la elaboración de la norma 19796, referente al tema de la calidad de los procesos de e-Learning. También contaremos con la presencia de Tiina Kaipio, quien hace parte de la Fundación Europea de Calidad del e-Learning, y por último tendremos una presentación por parte de Tony Bates, una de las voces más reconocidas en el tema de la integración de TIC a los procesos institucionales en Educación Superior.

Aún estoy gratamente sorprendido por haber conseguido entrar en contacto y concretar la presencia de estas personas (en muy corto tiempo, además). Es simplemente fascinante ver cómo un corto trabajo de búsqueda en la red nos permite ponernos en contacto con personas de todos los lugares del planeta, y nos permite entablar conversaciones a una velocidad que hace tan solo 10 años era imposible prever. Definitivamente, sí estamos en un mundo más plano...

Seguiré reportando los avances sobre este tema en la medida en que ocurran. A diferencia del año anterior, esta vez sí tengo un espacio disponible para hacerlo... ;D



Tolerancia?

En los últimos tiempos me he cuestionado bastante respecto a las cosas que soy capaz de tolerar en otras personas y las que no. La poca claridad que he logrado al respecto me indica que no consigo sentirme cómodo con las personas que no son completamente honestas...

Como uno ve el diablo donde quiere verlo, via David Wiley me encontré el otro día un ejemplo de un curso OCW montado sobre la plataforma desarrollada por USU (educommons). Una de las descripciones de clase incluía un diálogo entre el profesor y un estudiante:

B. So trust is somehow the product of a person's past interactions with you?

A. Something like that.

B. Would knowing the record of a person's past interactions with *other* people influence your willingness to trust them?

A. You mean like if it turned out they had been stealing from their boss or cheating on their wife or something?

B. Or if they won a Nobel Peace prize, etc.

A. Well, sure. If I've never met a person before, then I don't have that history of interactions with him. I guess finding out how he had interacted with others in the past would be all I had to go on.

B. So knowing a person's reputation can be a substitute for your own personal history of interactions with them?

A. To some extent. I don't think I would trust other people's experience as much as I would trust my own, but it's better than nothing.

Ahora, un escenario "y si...". Suponga que X ha ganado la confianza de Z, pero Z encuentra que la imagen que tenía de X estaba basada en información incompleta. Al conocer la información completa (que incluye hechos que demuestran falta de integridad en X), es natural que Z pierda la confianza que tenía en X. Ahora, qué tal si la reputación que tiene X depende en buena medida de aquella información incompleta? Qué tan sencillo es para Z ver el engaño al cual X tiene sometidos a quienes están a su alrededor?

Complicada situación. Y me ha permitido ver de cerca lo que mi mamá solía decirme cuando estaba pequeño. Ella me recomendaba que no mintiera y que si lo hacía, no permitiera que ella se enterara, pues si lo hacía, su confianza en mi sufriría un daño irreparable. Tal vez es ese mensaje el que no me permite asumir de manera despreocupada la mentira en otras personas. Simplemente, la confianza que tengo en ellas se ve afectada (al parecer irremediablemente).

Puede ser un síntoma de psicorrigidez, pero considero que la importancia de ser transparente a todo nivel es indiscutible. Si no soy transparente desde lo personal, y no soy íntegro en mis relaciones personales, cómo puedo serlo desde lo laboral? Por eso mis dudas respecto a si somos inherentemente buenos o no. Y la necesidad de observarme a mi mismo para ver qué tan consecuente soy en realidad con el discurso que predico. Me gusta pensar que soy transparente, y que por eso me choca tanto la gente de quienes sé con certeza que no lo son.

Y termino viéndome a mi mismo en un intento constante por ser una buena persona, por no engañar a otros, por no maltratar a otros...

Lo que no logro entender todavía es cómo el carisma puede ocultar por completo el engaño. Es un curioso efecto psicológico. Así como es igualmente curioso, cómo la manipulación puede volvernos ciegos frente a cosas que claramente están mal. Sea como sea, debo reconocer que me gustaría ser mucho más carismático. Una cosa más por aprender.

Percibo un cambio en mi relación con mi blog, en la medida en que me estoy atreviendo a escribir cosas mucho más personales. Y de momento, parece un cambio positivo. ;)



El Experimento (de Stanford)

El Experimento (The Experiment) es una película alemana de hace algunos años, que fue para mi especialmente perturbadora. Trata de un experimento psicológico que involucra a personas normales que empiezan a jugar, por dos semanas, roles de prisioneros (encerrados) y guardias (en turnos de ocho horas). Basta decir que el experimento se sale de control, y el espectador tiene la oportunidad de ver al interior de lo mejor y lo peor que podemos llegar a hacer como humanos.

A qué viene esto? Via Guy Kawasaki (otra nueva suscripción para BlogBridge), me encontré una entrevista con Philip Zimbardo, un profesor de Stanford que realizó en 1971 ese experimento, precisamente, y que acaba de sacar un libro llamado El Efecto Lucifer, en el cual documenta lo que ocurrió día a día con su experimento. La entrevista es muy buena, e incluye conexiones que realiza Zimbardo entre lo que ocurrió en su experimento luego de tan sólo tres días y lo que ocurrió en la prisión de Abu Ghraib hace un par de años.

Es escalofriante cuando Zimbardo indica que "el estudio había funcionado tan bien, que esas poderosas fuerzas situacionales [de la simulación de la prisión] me habían corrompido también a mi [el supervisor del experimento]", quien se suponía estaba allí precisamente para garantizar que las cosas no se salieran de control.

Los invito a leer la entrevista, la cual es muy relevante para mi en este momento, pues estoy tratando de entender si somos inherentemente buenos o malos, y de comprender un poco más por qué algunas personas pueden llegar a asumir y justificar (desde una racionalización impresionante) comportamientos no éticos y poco íntegros. No al extremo del experimento (por fortuna), pero que igual me están obligando a enfrentarme con mis propios esquemas mentales.



Visa USA

8:00 Entrada a la Embajada
8:00 - 9:00: Fila para entrega de papeles (formulario y pasaporte)
9:00 - 10:35: Espera en sala para fila de huellas digitales + desayuno (sandwich+gatorade)
10:35 - 10:49: Fila para registro de huellas digitales
10:49 - 1:00: Espera en sala para entrevista
1:00 - 1:04: Fila para entrevista
1:04 - 1:05: Entrevista. Visa ok.

Después de 5 horas de espera, y poco más de un año de que se venciera, tengo nuevamente visa para Estados Unidos (y por ende, la posibilidad de estar en tránsito para montones de destinos en este cada vez más pequeño planeta).

Quedé muy impresionado con la organización que tienen ahora, después de la reestructuración de 2005. Bastante metódico, con algunos cuellos de botella, aunque algo me dice que son calculados de manera deliberada.

Gente mucho más sonriente que la que está en mi memoria de la última vez que pasé por ese mismo proceso, cuando las citas podían demorarse hasta 18 meses. Ahora basta con dos semanas, e incluso menos.

La llamada para concertar la cita sigue siendo un robo, al igual que el envío del pasaporte (sin opción posible para ninguno de los dos casos). Esta vez intenté (sin éxito) llenar el formulario usando el pdf que se encuentra en la web. Tiempo perdido, pues en el Banco siempre encuentran algún error...

Por alguna razón, estaba nervioso por la posibilidad de que no me dieran la visa, pues mi estado civil no es el más propicio. Como curioso efecto colateral, después de tanta fila y tanta espera, llegué muy tranquilo a la entrevista. Me pregunto si no será algo deliberado, como tantas otras cosas pueden serlo.

Cosas curiosas: La máquina de rayos X de la entrada, mediante la cual verifican si el postulante es realmente humano o no. También el video promocional/instructivo de la embajada... Qué diferencia frente a la época del llamado "virrey" Frechette...

En fin, un pendiente menos...



redescubriendo el mundo, una idea a la vez